jueves, marzo 09, 2006

Simpatia por el diablo

Anoche regresé a casa después de casi dos semanas de dar vueltas por ahí.
Lo único que quería era estar tumbado en el sofá, viendo la tele. Así recalé en el reportaje de Cuatro sobre Al Qaeda en la red.
La ética de los terroristas me pareció repulsiva, pero no pude evitar sentirme atraído por la estética. En el reportaje presentaron filmaciones domésticas descargadas de internet, a cual más grotesco y bizarro. Y a cuál más total.
Grabaciones de mártires sonriendo y saludando a la cámara, sobre impresionados a imágenes de coches en llamas, furgonetas lanzándose contra los muros de Abu Grahib, maniquíes con bombas preparadas para que las llevara encima un fanático religioso en éxtasis, explotando en medio de planchas de metal colocadas para delimitar los efectos de la metralla, mientras una voz inexpresiva desgranaba lecciones sobre dónde colocarse en un autobús que se iba a volar… y de fondo una banda sonora imposible de cantos de muecines, y caligrafía árabe cruzando al pantalla. Si hubiera habido porno, hubiera sido como The Raspberry Reich, de Bruce laBruce. Y si no fuera un reportaje, hubiera pensado que era videoarte.
Y tengo que reconocer que me cautivaban las imágenes, a al vez que me parecían horrendas.
El atentado del once de septiembre es una performance que me sigue seduciendo. Siempre que aparecen imágenes recordándolo dejo lo que esté haciendo ( alguna vez incluso sexo) y me quedo embobado mirando la pantalla. De hecho, separo mi vida dos etapas: pre y post 11-S, y estos días pasados, en Dinamarca, charlando con viejos conocidos me descubría preguntando si tal cosa pasó antes o después de la caída de las torres gemelas.
Pero ver esas imágenes ya ha sido muy fuerte..., la creciente sofisticación de los vídeos, ¡el noticiario terrorista con el presentador y el entrevistado enmascarados!, el look del mujahidin con el pañuelo, el kalashnikov y el laptop, mal que me pese, me temo que es el primer símbolo exclusivo del siglo XXI



(Una apostilla: entre los vídeos descargados había un informe crítico de uso interno sobre errores cometidos en los atentados de Madrid. Y gente del PP y de sus medios de comunicación afines todavía siguen agitando el espantajo de ETA. No sé cómo puede Ángel Acebes mirarse al espejo cada mañana, y menos mostrar su cara al público. Claro que si algo caracteriza al PP es su cinismo y su desprecio por las hemerotecas. Y si no, recuerda querida lectora a Aznar no hace muchos años llamando a ETA el Movimiento Nacional de Liberación Vasco, y lo que dice ahora sobre esas negociaciones…)