domingo, febrero 06, 2005

La nena del millón de dólares

Como decíamos ayer... el domingo pasado me pilló el inicio de la gala de los Goya mientras dibujaba. Decidí aprovechar, y verla mientras trabajaba. No tuve los dos pendientes, peor uno me bastó para ver la mierrrrrda de ceremonia que montaron. Cada año es peor, con un ritmo nefasto, un guión del nivel de los lunnis (que me perdonen los lunnis), unos encuadres imposibles, un decorado pésimo, una iluminación preparada para destruir carreras.... Que no me vengan con antiamericanismos gilipollas; si les copiamos lo de dar premios de cine con glamour, que esto lo inventaron ellos, pues les copiamos bien, y hasta el final. Y Juan Luis Iborra repitiendo cada año; meritocracia...¿alguien en España conoce esta palabra?


Más tarde pasé por casa de Javi, donde comían pizza y Haagen Dazs, y con Miguel y Tomás, y entonces en vez de indignarme, ya me reía mogollón. juro por Dios que vimos a una señora haciendo ganchillo entre el público. Claro, como encuadraban con el culo, y ponían a los posibles ganadores al final de la fila, te daba tiempo de ver a todos bostezando, hurgándose la nariz, y esas cosas, mientras se arrastraban hasta el escenario.

A todo esto, qué momento, ver a Olvido con su tan comentado vestido ( que a mí me gustó, qué pasa?), con la Caballé y Raphael ( que a mi me gusta, qué pasa?). Si la conoces, sabes que se aprendió el guión al detalle, y las otras pobres, todo el rato saltándose, y sin saber qué iba a pasar, y ella, germánica, siguiendo adelante con la regleta.


De allí nos fuimos al plan travesti. donde estaba todo el mundo que no estaba en los Goya. Justo al entrar, empezaba a cantar Loud, así que muy bien. Saludos, besos y abrazos a los habituales. Roberta, con su amigo Gerardo, JoseC, Orlando, Ibon, Lupe y Josina( a las que hacía tiempo que no veía), La Prohibida, Juan, Agnes y Glenda, Paul y Fran,Nico y demás fotologgers, y los menos habituales por allí: Antón, Bea, Dolors, Aitor y sus amigas Sara , Iván y Aníbal, y Madelman y Unai. También me encontré con Stefan, que sigue de reposo en Madrid, y encima pinchando. A ver si le veo en alguna de sus sesiones, aunque sólo sea para ver cómo cabe ese chico en una cabina.

después de Loud salieron las Fellini, que son unas travestis vascas. Ya empiezo a cogerle el punto bizarro al travestismo vasco, que es como muy bestia, son todas muy feas, y todo como anti glamouroso, lo cual está muy bien; Arakis no cuenta, porque ella es de South Kensington en el exilio. El problema, que la actuación fue demasiado larga; así que cuando salió Genís y las chicas, y tocaron sólo tres jits austrohúngaros, se hizo cortísimo. Supongo que es el mejor cumplido.


De allí, y lamentablemente justo cuando empezaban a pinchar Carlos Díez y otro chico que me presentaron y no recuerdo su nombre ( glups),un musicón fantástico, a un volumen altísimo y súper bakala, nos metimos en un taxi La Plástika, Topacio, Javi y yo ( es decir, el alma de todas las fiestas) y nos plantamos en Pachá, en la fiesta de Amenábar. Allí estaban Mario y Olvido, Marta, Miguel, Pedro Munster, Manolo, Juan,Álvaro y Jone, y todo el equipo de la peli Mar Adentro, que corría de un lado a otro, contentísimos. Se llevaron tantos Goyas que aparecían por la sala intermitentemente. hasta yo pude sostener uno, y no pesan tanto como parece, literalmente hablando, se entiende.

Mario pinchó todos los temas que queremos de él, y más. Fuimos los primeros en llenar la pista, de señuelo para todos los demás, y pronto todo el mundo estaba bailando. Me encantó conocer a Elsa Fernández-Santos, que parece tan seria en sus crónicas de cine para El País, y resultó ser una cachonda que bailó como loca Mi Novio es Un Zombi ( un detalle que me encanta: Mario preguntando a Olvido si le importaba que la pinchara, y ella diciendo pues claro que no).
Poco después llegaron del Plan Travesti Roberta, Gerardo, Aitor, y Fran y la revoltosa de Paul, y ya la fiesta se disparó.

Tanto, que nos dieron las seis y todos tan frescos. Algunos se retiraron, y los más temerarios, nos metimos en furgonetas y taxis, y dejamos el Pachá para ir al Velada. Allí comprendí una verdad terrorífica sobre Madrid: un lunes de madrugada, un sitio como el velada está vacío a las seis de la mañana...y petao a las siete. por allí estaba todo el mundo que quedaba de otras fiestas de esa noche, entre ellos Mónica, que no se llevó el Goya como actriz revelación, pero es igualmente una actriz inmensa. También apareció el remanente del Plan Travesti que salió del Arena, pasó por el Week End, y acabó en el submundo, con nosotros. Cuando, a las ocho de la mañana, pasándomelo en grande pero pensando que tenía un día crucial por delante, me dijo un chico muy simpático “ Tú eres V.? Encantado de conocerte”, mi cuota de surrealismo para esa noche se llenó, y decidí que ya iba siendo hora de irse.


El resto del día, mejor no contarlo, para no tener que revivirlo. Sólo de pensarlo ya me canso... Así que un repaso rápido, para leerlo dentro de unos años y prevenirme contra los excesos cuando se debe trabajar al día siguiente. me tumbé una horita; tomé un taxi hasta los polígonos ( 25 euros. todo lo que te ahorras por lista de puerta y copas te lo gastas al día siguiente por pendona. Eso es justicia poética); entregué los planos, que ya estaban acabados, claro; preparé mi declaración del IVA ( que ya llevaba preparada, menos mal) y me bajaron a Madrid en coche, par entregarla en mi banco. por suerte, es Patagon, que cierra sus oficinas a las 6 de la tarde. Comí en un VIPS, hablando por teléfono con Nacho, y así le conté toda la noche anterior mientras él firmaba felicitaciones de año nuevo para los fansfatales (no soy el único al que le coge siempre el toro...), y me sentí tan culpable de la hamburguesa con croquetas que me zampé ( al fin y al cabo había pasado toda la noche bailando), que me fui caminando hasta casa. por el camino, como si de un pueblo se tratase, me encontré con Topacio, y luego con Roberta y Gerardo, y fuimos a tomar café.
Un rato más tarde, por fin conseguí llegar a casa, y me dormí.


El resto de la semana ha sido de recuperación, todos los días me caía de sueño a las 10 y media de la noche, y además he trabajado muchísimo, para no llegar al final de mes teniendo que hacer estas cosas.

El jueves fui con Javi, Miguel, Ana, Debora, Juan y Gonzalo a un preestreno de Million Dollar Baby. La película es una obra maestra, pero es durísima de ver. Yo no me atrevo a recomendársela a nadie, porque es un trago. Aunque pienso que nadie debería perdérsela. Eso sí, si vas, abróchate los cinturones, que la montaña rusa emocional es de impacto. Lloré muchísimo durante la peli, y lloré muchísimo en el camino a casa, como una boba, solo por la calle. Incluso al día siguiente, me acordaba de ciertas cosas ( mi amor, mi sangre), y lloraba otra vez. Lo que tiene, ser dramacuín.


El viernes vino al estudio un animador de Pixar, y estuve charlando rato con él. Porque estaba cañón, y porque me encantan las pelis en las que trabaja. Así que me puso un rato los dientes largos.
Y luego, a salir,quedé con el electricista y me gasté una pasta en pagar el cambio en la instalación de la casa, pasé a ver a David por su tienda nueva, y luego a comprar en el súper del Corte Inglés. Cené, eché un beauty sleep en el sofá, y quedé con la panda en casa de Mario y Olvido, para salir. Allí estaban Clara y Mauro, escuchando el disco de las Nancys. Hecho de canciones con música compuesta (en su mayoría) por Mauro. Así que lo acabamos de escuchar, nos tomamos unos tragos, nos reimos un rato, y nos tiramos a la calle. Íbamos a ir al Ocho y Medio, pero la cola era tal, que al final nos fuimos al Ohm. Me encontré con Jose y Nuria, a los que hacía meses que no veía, y me lo pasé en grande, bailando jaus y chalando en los sofases.
Por cierto, yo cada vez entiendo menos qué es eso de la heterosexualidad.
Acabamos en un chill out en casa de Miguel, cantando canciones de musicales. Me reí tanto con Mario que todavía me duele la tripa, y era bien de día cuando me marché a casa.


El resto del finde he estado moviendo muebles por la casa, como Arakis( yo siempre hago lo que ella me dice, incluido votar sí a la constitución europea), cocinando de dieta ( que el jueves fui, y había cogido kilo y medio, con tanto sarao y tanto helado), leyendo The line of beatuy, que es chulísimo pero más largo que un día sin pan,he comprado mi billete a Barcelona para el viernes 18, para celebrar allí el cumple de mi hermana, la nena más guapa de conozco, que estrena sus flamantes 27, oyendo música triste (Antony and the Johnsons, qué descubrimiento), y echando de menos, entre otras cosas y no necesariamente en este orden.

(P.S. escrito una hora más tarde) Y precisamente, cuando menos me lo esperaba, me ha alegrado el finde el nene del millón de dólares