lunes, abril 26, 2010

Las manos de Meryl Streep

Ya sé que se dice mucho eso de como en España no se vive en ningún sitio, y lamento chafar tu guitarra (española), pero los domingos de sol en Londres son el paraíso. Por lo menos en mi barrio.

Anoche después de la barbacoa los invitados se dispersaron entre diferentes fiestas. Yo estaba esperando el sms de algunos que andaban por ahí, pero el último vodka después de las salchichas acabó conmigo, y me quedé dormido.
Así que hoy me he levantado lo suficientemente temprano como para desayunar con calma, comprar el Sunday Times, escucharme las nuevas de Robyn y el último disco de Meat Loaf, y quedar con Albert y Celia antes del mediodía.
hemos bajado al mercado de las flores en Columbia Road. Sabes cuándo pasas meses sin pasar por un sitio y de pronto pasas 3 veces en 2 días? O cuando no ves a una persona en años hasta que te la encuentras en todas partes? Pues nunca había estado en el mercado ese hasta la semana pasada, que quedé con Kai-un amigo minúsculo medio japonés, medio chino, que vive en Londres y ¿ estudia?...moda en Central Saint Martins ( vivir en el East End y no encontrarte cada día con estudiantes de moda es como pasar por Texas sin conocer a nadie que cocine cristal meth)- y me llevó por primera vez al mercado. Tres años aquí sin ir y este domingo he vuelto a pasarme por allí. Celia y Albert se acaban de mudar a una nueva casa con jardín, y querían comprar plantas y árboles y cosas de esas que la gente que se preocupa por los jardines y trabaja en profesiones liberales suele comprar los domingos por la mañana en Hackney.

De camino paramos en una tienda vintage porque querían mirar mobiliario, y telas, y cosas de esas que la gente que trabaja en profesiones liberales suele comprar los domingos por la mañana en Hackney. No sé que verían ellos pero yo, nada más entrar, me fijé en una camisa que me sonreía desde una percha. Christan Dior Monsieur, cuello de paloma, doble ojal para gemelos, y una utilidad entre cero y nula para los que nunca llevamos esmoquin, pero un mundo de posiblidades para los que cultivamos la ironía en el vestir, tenemos profesiones liberales, y vivimos en Hackney. Cunaod estaba pagando Albert encontró un pañuelo estampado con la efigie del rey George VI y lo quiso comprar pero el dependiente le dijo que no estaba en venta, se fabricó en 1936 para conmemorar su muerte ese año, y no se volvió a fabricar. Con sueños de los Bright Young Things y los locos años 20 en mi cabeza, le pregunté al dependiente por el año de mi camisa, y me contestó:
"Bueno, Dior Monsieur se dejó de producir en 1986, y hasta hace un año no s ehan vuelto a fabricar,así que debe ser de mediados de los 80". Mi gozo en un pozo, qué década más vulgar...Por lo menos no me dijo que era del 2009.

En mercado de las flores volvía a estar petado de gente con pitillos, Wayfarers, niños en carritos, mucho Observer y Sunday Times, y vendedores poniéndote las peonias delante a voz en grito. Después de estar decidiendo durante una hora qué querían y qué no, eligieron comprar buganvillas y jazmines. Albert soltó el comentario más homosexual y menos jardinero de la semana al decir que no le importaba que las buganvillas no crecieran agarradas a nada y que acabara por el suelo, porque, y cito literalmente, "tiene un color rosa muy bonito que queda muy bien por el suelo". Para darse cuenta de que apenas llevábamos dinero cash, y no había ningún cajero que funcionara por al zona, se conoce que todos estaban ya vacíos de billetes a esas horas. Así que nos compramos unas latas de cerveza y unas aceitunas y nos las comimos al sol. Mi propuesta de ir al café cercano donde te venden pintas y OSTRAS (!!?) a 1.50 libra la unidad fue tachada de decadente y dispensada con un bufido.

Volvimos a casa, y como estos últimos días estoy un poco nostálgico, y anoche en la barbacoa hablamos mucho de mi vida en Madrid, y no podía estar en el V para ver a la colegui pinchar, esta tarde decidí alquilar en BT Vision Los Abrazos Rotos, para vovlerla a ver. La segunda vez ha sido mucho mejor. Todavía me rechina muchísimo lo apresurado y gratuito del final, y me sigue costando de creer que alguien como Penélope Cruz se pueda enamorar de un cuadro como Lluís Homar , pero me ha gustado muchísimo más que cuando la vi en el cine, como me ha pasado con las 3 últimas.
Mi compañero de piso alquiló esta mañana Julie and Julia, de Nora Ephron, y te aseguro que después una película irregular de Almodóvar le da sopas con hondas a cualquiera de la señora ésta, es toda una sucesión de tópicos sobre el triunfo de la perseverancia, de newyorkinos que viven en barrios degradados y en apartamentos minúsculos por fuera pero 100 metros más grandes por dentro, como la maleta de Mary Poppins y siempre perfectamente desordenados. Bah

Lo único salvable es Meryl Streep. En el estudio estamos haciendo algunos seminarios de actuación y últimamente me fijo en cómo usan las manos los actores. Parece una tontería pero es algo tremendamente difícil de conseguir con naturalidad, así que me he pasado las 2 horas obviando los clichés de la trama y fijándome en el perfecto lenguaje corporal de Meryl, sobretodo en oposición con lo mal que actúa Tamar Novas. Javi Giner le roba toda la escena en la discoteca, y eso que él no es ACTOR ( "Oyeeeee, me caes muy bien. Vamos a ser grandes amigos. Me lo tienes que contar todo. ¿Me oyes? Me lo tienes que contar todo")
Acabo el día ambivalente entre la nostalgia por Madrid y los fabulosos domingos de sol en Londres viendo el nuevo episodio de Lost y sorbiendo un vaso del gazpacho que hice ayer (sin somníferos)



* del twitter de los diarios de Andy Warhol: "met someone on the street who said wasn't it great that we're going to have a movie star president, it's so pop 22/07/1980"

1 Comments:

At 9:25 a. m., Blogger Fko said...

Gracias por contar lo del mercado de flores, no lo conocía y lo visitaré en mi próximo viaje a Londres en junio. Welcome back!!!

 

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